Teniendo en cuenta los resultados que surgen del informe “Día de la Independencia Tributaria 2026”, resulta interesante evaluar los cambios de carga tributaria que ha habido sobre los trabajadores asalariados en los últimos años, concretamente respecto al año 2019. Una cuestión esencial para hacer una comparación correcta es que los ingresos supuestos para ambos años sean iguales en términos reales y que los porcentajes de ingreso consumidos por los asalariados también lo sean. De esta forma, se puede hacer una comparación válida tanto del nivel como de la estructura de la carga tributaria.
IARAF sigue a lo largo de los años cuatro perfiles de familias asalariadas, calculando en cada año la carga tributaria total formal que recae sobre el total de ingresos. La particularidad del análisis es que se incluye tanto a la carga tributaria directa como a la indirecta, logrando de esa manera la cobertura de prácticamente toda la carga tributaria existente, excepto la relacionada con el comercio exterior.

Los resultados muestran comportamientos diferentes según el nivel de ingreso. Mientras que el perfil de menor salario registra una leve suba de la carga tributaria, vinculada principalmente con el aumento de las contribuciones patronales, los tres casos de mayores ingresos presentan reducciones, que se vuelven especialmente significativas en los niveles más altos. El informe identifica qué impuestos explican estas variaciones y analiza cómo los cambios terminaron impactando sobre el sueldo de bolsillo y el ingreso disponible de cada trabajador.