En el informe anterior se analizó en detalle la magnitud de la reducción del peso relativo del gasto público nacional y el destino que tuvo, mientras que en este informe se pone foco en cómo fue la reducción del peso relativo del gasto primario, concretamente qué pasó con cada uno de los 16 gastos que acá se definen para el análisis.
Anteriormente se describió que la caída acumulada del gasto público primario nacional había sido de 10,4 puntos porcentuales del PBI durante los últimos 26 meses. En esta sección se distribuye ese cambio agregado en cada uno de los principales gastos.
Se aprecia que tres gastos terminaron los 26 meses con una diferencia acumulada de peso relativo positiva. En efecto, la asignación universal para protección social aumentó 0,5% del PBI y las transferencias no automáticas totales a CABA y el PAMI lo hicieron con 0,1% del PBI.
Los trece gastos restantes acumularon una baja de peso relativo. El gasto que más cayó es el relativo a las transferencias no automáticas a las 23 provincias, con 2 puntos porcentuales del PBI. Le siguieron los programas sociales con 1,9 puntos porcentuales, la inversión real directa con 1,8 puntos porcentuales y los subsidios a la energía con 1,5 puntos porcentuales del PBI. En el caso del gasto de mayor participación, el de jubilaciones y pensiones contributivas, la reducción fue de 0,9 p.p. del PBI, concentrada principalmente en el año 2024, ya que en 2025 el gasto retornó a valores similares al del año 2023.