En este informe se analiza el posible cierre fiscal del Gobierno Nacional en 2026. El punto de partida son los datos recientes de recaudación correspondientes al primer cuatrimestre, a partir de los cuales se proyectan los ingresos para los ocho meses restantes del año. En paralelo, se estima la trayectoria del gasto primario indexado (55% del total). Considerando la meta acordada con el FMI de alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, en este ejercicio se calcula el ajuste requerido en el gasto primario no indexado (45% del gasto primario total) para que el cumplimiento sea posible.
En términos anuales, en base el ejercicio de proyección planteado, los ingresos totales del Gobierno Nacional terminarían el año con una baja del 2% (incluye implementación del FAL que reduce la recaudación de contribuciones patronales en 0,19% del PBI) y el gasto primario terminaría el año con un descenso del 2,4% real interanual. Dentro del gasto primario se destaca que el gasto indexado crecería un 1% real interanual en términos anuales y el gasto no indexado bajaría un 6,2% real interanual. Como resultado de un descenso del gasto primario superior a la baja de ingresos totales, el resultado primario tendría una leve mejora en términos reales del 2% respecto al año previo.
De darse estas variaciones dentro del gasto, entre 2023 y 2026 el gasto primario total anual tendría un descenso en términos reales del 29% y esta baja resultaría financiada casi en su totalidad por la baja del gasto primario no indexado del 47%, con lo cual, el gasto conjunto en jubilaciones (sin bono), pensiones, asignaciones familiares y AUH se mantendría constante en términos reales respecto al gasto realizado en el año 2023.